lunes, 6 de febrero de 2012

Técnicas y temas del oficio – El narrador (1 de 4) – Parte 1 de 5

Hoy comenzamos una nueva sección, la tercera de cuatro en total que son las que van a formar este taller de escritura, como recordatorio, las cuatro secciones de las que va a constar el taller son: Secretos y recursos de la creatividad; Técnicas y temas del oficio; Leer para escribir y Arte Poética

La sección en general se llama "Técnicas y temas del oficio",  y creo que el título es suficientemente explicativo. En primer lugar y durante las próximas publicaciones hablaremos de la figura y herramienta que, elegida y utilizada con acierto, puede hacer que un texto nuestro llegue hasta el alma de nuestros lectores: el narrador.



El Narrador (1 de 4)

Todos tenemos historias que contar. La manera de hacerlo las hace más o menos interesantes. En el origen de toda narración escrita hay un escritor de carne y hueso. Pero ese escritor no es el que habla en el relato, en el cuento, en la novela. Tiene a su disposición varios disfraces: son los distintos narradores que puede elegir a la hora de contar. No es el autor, sino un narrador, quien cuenta la historia. En el territorio de la ficción todo es posible. Admite nuestras ideas más extravagantes, los miedos, los amores. Con las herramientas apropiadas se puede construir un mundo a la medida de nuestro deseo. Conciso o extenso. Para conseguirlo, es fundamental elegir el tipo de narrador que contará los hechos. El autor da la palabra al narrador.


El escritor elige el narrador más conveniente

En nuestra mente habita una serie de apuntadores que nos dictan las cosas. Esas vocecitas podrían corresponder a algunos de los narradores a los que apelamos.
A la hora de escribir debemos preguntarnos

¿Quién llevará la voz cantante?

El escrito es uno, los narradores a los que el escritor puede apelar son numerosos.

¿Quién dice esto?, se preguntan los lectores frente a un relato. Cuanto más creíble les resulta la historia, más pronto surge esa curiosidad. Los niños suelen preguntarle a la abuela cuentista: “¿cómo lo sabes?, ¿ocurrió de verdad?”.

¿Quién dice esto, quién lo cuenta? Esta cuestión atrae, hoy en día, tanto a los críticos y a los escritores como a los lectores.

¿Quién habla en un relato? Es el narrador quien tiene la palabra en un relato. Sobre sus discurso se apoyan los monólogos y los diálogos de los personajes.


Un autor, numerosos narradores

Pero ese apuntador interno que  dice “yo” y se refiere a mí, no es necesariamente el escritor. El “yo” del cuento puede adoptar las características de personales muy diversos.
El “yo” del escritor no es el mismo “yo” del relato.

Un ejemplo. En Memorias de una vaca, de Bernardo Atxaga, leemos:

“Por lo visto tenía que nacer, y acabé naciendo en un bosque del País Vasco a poco de terminar la guerra de 1936.”

No es el escritor quien  cuenta su nacimiento, por supuesto. El narrador de la novela no es Atxaga, sino un personaje inventado por él, en este caso una vaca. Los narradores son agentes a través de los cuales se expresa el autor.
El narrador es quien enuncia y no coincide con el autor del texto; si hay coincidencia se trata de una autobiografía y no de un relato novelado. Un ejemplo claro es el emblemático comienzo de El Quijote:

“En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme,”

“No quiero acordarme”: lo dice el narrador ficticio y no Miguel de Cervantes, el autor. Gracias al narrador, podemos contar algo transformándonos en quien queramos: cambiar de sexo o de edad; de carácter o de clase social; de sentimientos o de época vivida.

Recordar:
Autor y narrador son cosas distintas. Hay infinidad de narradores entre los que escoger un tipo de voz narrativa. Cada uno aportará unas características distintas al texto.
Por eso, según lo que queremos contar, nos convendrá más utilizar uno u otro narrador

Como dice el refrán popular: “Todo es según el color del cristal con que se mira”


LAS VOCES DE JULIO CORTÁZAR

Si observamos el párrafo inicial de algunos de los cuentos de Cortázar, veremos que están enunciados por diferentes narradores, de acuerdo a las necesidades de cada historia y a la información que se desea transmitir al lector.

1  Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben
a la más ventajosa liquidación de sus materiales), guardaba los recuerdos de nuestros  bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia
(de Casa Tomada)

¿Quiénes cuentan la historia?:
NOSOTROS corresponde a los hermanos, y el que cuenta es uno de ellos

2  Diario de Alina Reyes, 12 de enero
Anoche fue otra vez, yo tan cansada de pulseras y farándulas, de Pink champagne y la cara de      Renato Viñes, oh esa cara de foca balbuceante, de retrato de Dorian Gray a lo último
(de Lejana)

ALINA REYES cuenta en primera persona en su diario íntimo


3  Así será algún día su estatua, piensa irónicamente el procónsul mientras alza el brazo, lo fija en
el gesto del saludo, se deja petrificar por la ovación de un público que dos horas de circo y de calor no ha fatigado.
(de Todos os fuegos del fuego)

ALGUIEN cuenta lo que piensa el procónsul

3  - Me da lo mismo que me escuches o que no – dijo Somoza -.
Es así, y me parece justo que lo sepas.
(de El ídolo de las Cícladas)

Habla directamente SOMOZA




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